8 nov. 2011

AHORA ES EL MOMENTO

SI YA HAS IDENTIFICADO QUE SUFRES ACOSO MORAL O MOBBING:

Acude inmediatamente a tu médico de cabecera. Probablemente ya sufras un cuadro ansioso-depresivo y necesites ser medicado/a. Quizás tengas también algunos problemas físicos (dolor de cabeza, lumbalgias, dolor en las cervicales, contracturas musculares, colon irritable y un largo etcétera). Todos estos síntomas han de ser diagnosticados y tratados sin demora para intentar evitar su cronificación. Piensa que tu cuerpo y tu mente están gritando pidiendo AUXILIO. No lo minusvalores ni intentes “hacerte el/la fuerte”.

DÓNDE Y CÓMO BUSCAR AYUDA: Busca en internet, infórmate si en la zona en la que resides hay una asociación de ayuda a las víctimas de acoso laboral y/o mobbing. No intentes aguantar. Las consecuencias de estar sometido a este psicoterror son muy graves e, incluso, pueden conducirte a sufrir enfermedades crónicas que pueden provocar una incapacidad permanente.

NO CALLES: Habla y cuenta lo que te ocurre. No te lo guardes para ti.  Muchos de nosotros hemos cometido el error de no hablar, bien por vergüenza, bien por sentimiento de culpabilidad o simplemente por miedo a revivir la situación.  Callar no sólo ralentiza tu curación, sino que puede agravar tu sintomatología. 

NO INTENTES DISIMULAR TU ESTADO DE ÁNIMO. Deja que tu cuerpo exprese tus emociones para liberarse de ellas.  Una buena “llorera” ante alguien que te comprenda (un familiar, un buen amigo o tu terapeuta) te hará sentir más ligero/a, como si te hubieras desprendido de un enorme peso.
  
PIENSA EN TI Y QUIÉRETE. Tú eres ahora lo más importante. Tendemos a pensar más en nuestra familia, amigos…  y a despreocuparnos de nosotros mismos.  Pero, ¿no crees que eres más útil para los demás si te cuidas primero a ti? 

NO DESCUIDES TU ALIMENTACIÓN. Es probable que a causa de tu depresión, estrés etc.  pierdas el apetito o, al contrario, por ansiedad no puedas parar de comer. Pide ayuda también en este tema, no lo descuides. Recuerda: ¡una alimentación sana y correcta es la mejor medicina para tu cuerpo y tu mente!

¿DENUNCIAR O NO DENUNCIAR? Cada caso es un mundo y cada persona una individualidad. En principio, denunciar es importante. Quizás incluso para ti sea necesario que sientas que se haya hecho justicia y necesites luchar por ello. Pero tienes varias formas de denunciar una situación de acoso. Las nuevas tecnologías te brindan excelentes oportunidades para denunciar públicamente y divulgar tu situación. Depende de ti. No olvides que tu salud es lo primero y, en muchas ocasiones, meterte en trámites legales supone un agravamiento de la misma. Para emprender este arduo camino necesitas mucha fuerza para luchar y, para ello, es imprescindible tener buena salud.  Simplemente te recomendaría que te tomaras un tiempo para relajarte y que no actúes impetuosamente, llevado/a por la rabia y el odio. Ponte en contacto con una asociación: ellos podrán guiarte. Si no hay ninguna en tu comunidad, puedes contactar con ellas por e-mail o teléfono.  No es lo mismo, pero al menos te pueden facilitar algunas pautas. En internet encontrarás foros (en facebook existen varios grupos).
Gabriela Acedo Emmerich