23 sept. 2011

LA PUERTA DE LA VIDA

Cuando pensamos que nuestro mundo se ha hundido,  cuando hemos perdido toda la esperanza, toda la ilusión de vivir, cuando nos creemos débiles e incapaces de salir del pozo, cuando nos sentimos culpables, agobiados... cuando lo vemos todo negro,  no somos capaces de ver la realidad. Las emociones nos dominan.

La realidad es que son sólo un torbellino de sentimientos y sensaciones que nos invaden. Hemos entrado inconscientemente por la puerta de la desesperanza y la oscuridad. Pero la puerta de la vida está abierta, esperando nuestro regreso.  

Mira hacia atrás, hacia tu pasado: seguro que ha habido momentos en los que tenías sentimientos similares por algún acontecimiento negativo, triste… También te sentías desbordado, agobiado, débil y, sin embargo,  supiste regresar y entrar por la puerta de la vida. 

Y, esta vez, aunque no lo creas, ¡volverá a ocurrir!, porque no eres ni débil, ni culpable… Son otros los que te han hecho sentir así.
Autor: Gabriela Acedo Emmerich